Carla Melián - Discusión de pareja

Son tiempos complejos y extraordinarios, esta cuarentena impuesta puede tornarse para algunas personas insoportable a todos los niveles. La relación de pareja, concretamente, puede verse especialmente afectada debido a la gran cantidad inesperada de tiempo compartido. Además, ¿quién se esperaba estrenar una nueva y prometedora década con una cuarentena?. Todavía muchos estamos en proceso de asimilación.

Vamos a ver cómo podemos disfrutar de este tiempo juntos y así salir reforzados como pareja. ¿Misión imposible?.
A veces solo hace falta destinar los recursos a las actitudes adecuadas, es decir, menos esfuerzos en reprochar y discutir y más en sorprender a tu pareja con un halago o algún reconocimiento.

No paramos de discutir. Lo ideal es prevenir el conflicto antes de que ocurra. Sin embargo, si ya se ha producido el inicio podemos poner en práctica la siguiente técnica:

Detención del conflicto.
1. En el momento en que uno de los miembros de la pareja se dé cuenta de que la situación solo puede ir a peor, se utilizará una palabra que será SAGRADA. Para ello, escogeremos una palabra cualquiera, por ejemplo, «tregua» (se puede probar con alguna palabra que a ambos les haga gracia).
2. Una vez uno de los miembros pronuncie dicha palabra habrá un retiro físico de la pareja. Cada uno se va a un sitio diferente de la casa y trata de relajarse buscando argumentos contrarios a los que estaban fomentando la discusión. Ejemplo: Lucía estaba discutiendo con Hugo porque ella piensa que Hugo no ayuda nunca en las labores domésticas. Hugo, sin embargo, no piensa que eso sea verdad, ya que él se queda con los niños mientras Lucía hace las labores domésticas.
Bien, imaginemos que Hugo dice «tregua». Cada uno se va a un lado, y el ejercicio consistiría en que cada uno buscara razones contrarias a las que defiende. Así, Lucía pensaría «Pues sí que es verdad que Hugo se queda con los niños y gracias a eso puedo hacer las cosas de la casa más tranquila», y Hugo pensaría «Es verdad que no tiendo o lavo los pisos, ¿tal vez prefiera que le eche una mano aunque los niños estén por ahí? o ¿tal vez podamos cambiarnos?.

¿Qué conseguimos con esto?. Ambos reducirán su nivel de estrés y de ira, ya que se han retirado del conflicto. Además, han encontrado razones que pueden ayudar a entender la visión del otro, con lo que ya pasamos de la defensa y el ataque a la comprensión y resolución de conflictos. En este caso, si Hugo expresa esas alternativas que se le han ocurrido pueden llegar a una solución que minimice los conflictos. Probablemente, Lucía quede más satisfecha que seguir del mismo modo. A Hugo puede ser que al principio le cueste un poco, o que incluso prefiera seguir del mismo modo, porque está acostumbrado a estar con los niños y puede que así lo prefiera, pero a largo plazo sabe que es lo más conveniente y justo para su relación.

PD: A lo largo de este periodo, iremos lanzando capítulos cortos sobre cómo ir domando a esos basiliscos internos que conviven en pareja 🙂

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